Las palabras enriquecen

Cuando el uso ha dado nuevos valores semánticos a determinados diminutivos, aumentativos y despectivos, el carácter original de tales se indica, por regla general, en la información etimológica; por ej.: «presilla. (Del dim. de presa). f. 1. Cordón o tira pequeña de tela que se pone en una prenda para enganchar un botón o un corchete o para sujetar un cinturón. […]». Los diminutivos, aumentativos y despectivos no lexicalizados no tienen por qué incluirse en la nomenclatura del Diccionario. Pero sí constan en él los que implican cambio de género o alguna anomalía derivativa:

Argollónm. aum. de argolla.

Azuquítarm. o f. dim. de azúcar.

Bobalicón, na. adj. aum. coloq. de bobo.

Pedrezuelaf. dim. de piedra.