Cuando la lúdica enseña y permite soñar

 

“Siento que cada vez que voy a una clase de robótica o de 3D, aprendo muchas cosas que me sirven para mi vida”, dijo visiblemente emocionado, Lorenzo Santos Álvarez, uno de los participantes del programa y añadió que la oportunidad de utilizar tecnología de última generación es una oportunidad que no todos los niños tienen. Esta es una de las tantas opiniones de los niños que disfrutaron del 17 al 28 de junio de la primera escuela de verano: The Maker; una jornada diseñada para que menores, entre los 9 y los 13 años, pudieran relacionarse con la academia y la investigación de manera entretenida y divertida.

Mediante juegos, lúdicas y diferentes actividades, los participantes del evento tuvieron la oportunidad de sus estimular habilidades y de adquirir nuevos conocimientos en robótica, agricultura, lenguajes gráficos, etc.

En esta versión, los niños tuvieron un acercamiento real con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y trabajaron de manera práctica y experimental, en áreas del conocimiento propias de la Escuela, con la utilización de tecnologías de última generación, una manera más de acercar a los futuros profesionales del país en áreas tecnológicas.

De esta manera lograron despertar sus habilidades y capacidades en:

  • El desarrollo de aplicaciones en robótica social
  • El cultivo en espacios urbanos
  • La relación entre la experimentación, a través del juego, y la física
  • La tensión superficial y reflexión de la luz
  • El desarrollo de lenguajes gráficos y aplicaciones de robótica
  • Los conceptos básicos para modelar piezas y ensambles
  • Enfrentar los retos que implican los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

En este video los niños nos contaron su experiencia.