Adeptos y adictos a la bicicleta

Gremios de la seguridad vial y la cicloinfraestructura, alcaldes, gobernadores, activistas de la bicicleta y la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito, como representante de la academia, se dieron cita en Cali, a principios de agosto, para ‘pedalear’ soluciones al uso de este masivo medio de transporte, durante el Foro Nacional de la Bicicleta.

La bicicleta se ha convertido, en los últimos años, en el medio de transporte preferido por muchos colombianos. Existen razones de peso para explicar este fenómeno, entre las que se cuentan la salud, la economía familiar y el ahorro de tiempo. Hay ciudadanos que, incluso, reivindican la bicicleta como una forma de movilidad sostenible.

La máquina andante, como la llamara en 1817 el barón alemán Karl Christian Ludwig Drais von Sauerbronn, inventor del primer vehículo de dos ruedas, precursor de la bicicleta y la motocicleta, parece pasar por su mejor momento, ya que no solo es el medio de transporte ecológico por excelencia, sino uno de los más estudiados con el fin de reglamentar su uso.

Ahora bien, honrando la memoria de un grupo de ciclistas asesinados en Porto Alegre (Brasil), se creó en este país el Foro Mundial de la Bicicleta, un evento horizontal de cicloactivismo, una discusión sobre movilidad en bicicleta y planeamiento de ciudades “para y por las personas”.

En la foto la ingeniera María Fernanda Ramírez Bernal, profesora de la Decanatura de Ingeniería Civil.

En Colombia, por su parte, se realiza el Foro Nacional de la Bicicleta, un evento de participación ciudadana liderado y organizado por iniciativas ciudadanas y colectividades ciclistas. El #FNB es un evento totalmente gratuito que sirve como catalizador y punto de encuentro para ciudadanos, colectividades, empresas, instituciones, ONG y administraciones para generar acciones, propuestas, proyectos y construir una política pública para la promoción del uso de la bicicleta como medio de transporte, deporte y recreación en Colombia. Se ha llevado a cabo en varias ciudades, y este año le correspondió a Cali.

Además de la programación diversa, que incluye paneles de discusión con invitados de todo el país, talleres de autogestión y actividades culturales, este año la Fundación Despacio organizó, en el seno del Foro, el Seminario Nacional de Cicloinfraestructura, en el que, además de las actividades técnicas, académicas y la presentación de ponencias sobre infraestructura y seguridad vial, se realizó el concurso ‘Las mejores prácticas en ciudades colombianas’.

La Escuela, invitada

María Fernanda Ramírez Bernal, ingeniera civil y profesora de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito, fue invitada como representante de la academia, ponente y jurado del certamen. “Más allá de la discusión, tiene como objetivo fortalecer las redes de contacto entre los participantes de varias ciudades, estimular transformaciones permanentes en la ciudad sede y acelerar el cambio de mentalidad frente a la bicicleta, su uso y su entorno”, dice la profesora.

“Me invitaron a ser ponente y panelista, y como jurado en el concurso de Buenas Prácticas en cicloinfraestructura. Previamente se habían establecido cinco categorías para las que los representantes de las ciudades nos enviaron información. Las categorías fueron: mejor proyecto, mejor plan de red cicloinclusiva, mejor diseño, cicloinfraestructura más innovadora y mejor desempeño en reducción del número de víctimas en los últimos dos años”, comenta la ingeniera, quien asegura que en la primera sesión habló acerca de las ventajas del control de velocidad en la extensión y expansión de una red de cicloinfraestructura segura, y en la circulación del tráfico.

También participó en un panel en el que se discutió acerca de las dificultades para construir cicloinfraestructura en Colombia. “Fue interesante hablar acerca del reto de enseñar a los estudiantes sobre un tema cuyas normas están basadas en la velocidad y la circulación de automóviles. Cambiar el pensamiento para incluir modos no motorizados en sistemas de transporte es un asunto de tiempo. Afortunadamente, en la Escuela es un tema en el que vamos a la cabeza”.

Dice la ingeniera Ramírez Bernal que fue muy gratificante recibir de parte del moderador del seminario, Darío Hildalgo, director ejecutivo de la Fundación Despacio y consultor del Centro WRI Ross de Ciudades Sostenibles, una ponderación para la Escuela, por ser una de las pocas universidades del país en donde se dictan asignaturas enfocadas en diseño de infraestructuras para peatones y para bicicletas.

Salvar vidas

“Fue una gran oportunidad para nosotros como academia, contarles al gremio de la seguridad vial y la cicloinfraestructura, a las entidades gubernamentales y a los particulares, que hay un interés común y manifiesto por la seguridad y por salvar vidas. En la primera sesión que estuve hablando de seguridad fue muy interesante escuchar preguntas de este tipo: ¿Y eso cómo se calcula? ¿Cuál es la ecuación? ¿Cómo se llama? ¿Qué institución ha desarrollado esa metodología? ¿Cómo se hacen esos estudios? Entonces, el interés es sincero y se trata de eso: de salvar vidas y hacer que la bicicleta funcione como modo de transporte”, dice la profesora, quien asegura que este seminario se da en un ambiente colaborativo y no competitivo”.

Al término del evento quedó espacio para revisar lo bueno, lo malo y lo feo de la ‘Guía de cicloinfraestructura para ciudades colombianas’, que se lanzó hace tres años y en cuya elaboración participó la ingeniera Ramírez Bernal como asesora nacional, y para hacer un balance de su aprove