En pensiones, el Gobierno está subsidiando más a los ricos que a los pobres

 

A final de este año se estaría conociendo el documento final de la reforma pensional que quiere sacar adelante el gobierno del presidente Iván Duque, que deberá tener en cuenta la viabilidad fiscal del país y temas como equidad y cobertura. Eduardo Sarmiento Gómez, profesor de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito, propone, en un reciente estudio del sistema pensional colombiano, la fórmula ‘multipilar’.

“Los ricos tienen más pensión que los pobres, hay pocos pensionados y una mala distribución del ingreso”. Esta frase es solo una de las muchas pronunciadas por Eduardo Sarmiento Gómez, investigador bogotano de 52 años, para explicar la razón de ser del estudio sobre el sistema pensional colombiano que adelantó, durante este año, con la investigadora principal del Banco de la República Martha López, el cual les permite proponerle al país una renovada reforma pensional que consiste en aumentar la edad y el porcentaje de cotización, al tiempo que reduce las semanas de aporte.

Este es, sin duda, un verdadero cambio planificado por utilidad y conveniencia que podría convertirse en el salvavidas de un sistema pensional que podría colapsar y les permitiría a más colombianos pensionarse, sin importar el panorama de informalidad e incertidumbre que caracteriza el mercado laboral colombiano, asegura el investigador Sarmiento Gómez, economista de la Universidad de los Andes, magíster en Economía de la Universidad de Yale (Estados Unidos), profesor de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito y de las universidades de los Andes y Javeriana.

 

Fórmula ‘público y privado’

“El sistema de pensiones colombiano es financieramente insostenible y, al ritmo actual, el fondo que lo sostiene quedará vacío en menos tiempo del que se ha previsto”. Por esta y muchas otras razones de peso, dice Sarmiento Gómez, se le debe dar vía libre a esta propuesta de reforma, que les permite a las personas en edad de pensionarse recibir, por igual una taza de reemplazo –es decir, la proporción de la pensión en los ingresos salariales– del 60 por ciento de su ingreso laboral y lograr su jubilación al completar las 1.150 semanas.

“La cobertura de pensionados es de apenas 23 % y se ha mantenido creciente desde 2005, con una población menor a 1,5 millones de personas; esta tasa de cobertura contrasta con la de países como Chile, donde es de 87,1 %”, afirma el investigador. Agrega, además, que de lo que se habla en el nuevo estudio es de cobertura, equidad y sostenibilidad, y para ello se debe combinar el sistema público con el privado.

“Sin embargo, la tendencia se orienta a marchitar el sistema público para que solo queden vigentes los fondos privados, desconociendo los elevados costos que traería esta decisión”, asegura el investigador, quien explica que el estudio tiene cuatro capítulos que recogen una juiciosa investigación y les permite –a él y a Martha López– formular una novedosa fórmula para reformar el sistema de pensiones en el país.

“El primer capítulo es legislativo, en el cual hacemos una descripción de la Ley 100 y de las demás leyes relacionadas con el sistema pensional. El segundo habla sobre el contexto internacional en el que comparamos el sistema colombiano con los de Chile y Estados Unidos; el tercer capítulo es de cifras y el último es la propuesta con su marco teórico. Con estos cuatro tópicos principales desarrollamos el tema de las pensiones para el caso colombiano y, sobre todo, hacemos una propuesta esperando que la próxima reforma nos tenga en cuenta”, apunta. El título del documento es “El sistema pensional en Colombia”, publicado en 2019 en los Borradores de Economía del Banco de la República.

 

Aprendiendo de la experiencia global

En resumen, qué dice la propuesta: “Se trata de implementar un sistema ‘multipilar’ como el que maneja Chile. Lo que se busca es que el régimen público únicamente asegure un salario mínimo legal vigente para toda la población que cumple los requisitos para pensionarse, y el resto de las pensiones, las que están por encima del salario mínimo, estarían a cargo de los privados, así los subsidios actuales del público podrían utilizarse para ampliar la cobertura de los no contribuyentes del programa Colombia Mayor y aumentar las mesadas de quienes cotizan menos de un salario mínimo legal vigente para los Beneficios Económicos Periódicos (Beps). De paso, la eliminación del Fondo de Garantía de Pensión Mínima del privado aumentaría las tasas de reemplazo de los cotizantes”, dice Sarmiento Gómez.

Según explica el profesor: “Chile tiene un estado ‘multipilar’ de ahorros voluntarios, tiene la parte de las pensiones y tiene la parte redistributiva, o sea de los más pobres que no alcanzan a pensionarse. Estados Unidos tiene un sistema básicamente público, pero con tasas de reemplazo decrecientes con el ingreso, lo cual también es una idea interesante”.

“En nuestro estudio –aclara– se incorporan porque se propone un estado ‘multipilar’ similar al de Chile, con las tres franjas de ahorros voluntarios, redistributivo y la parte gruesa del estado pensional; de Estados Unidos tomamos la tasa de reemplazo del salario mínimo, de la cual se encarga el sector público y allí se proponen tasas de reemplazo decrecientes, o sea que el subsidio para tener una pensión mínima sea más alto para los estratos bajos y más bajo para los estratos altos”.

“Esto no ocurre en la actualidad. Hoy en día, la tasa de reemplazo es igual para los estratos altos y los bajos y eso ocasiona que los primeros tengan un subsidio muy alto; es decir, el Gobierno está subsidiando más a los ricos que a los pobres, lo cual es totalmente absurdo”, confirma.

Y explica el investigador que, por ahora en Colombia, quienes se pensionan en prima media disfrutan de tasas de remplazo entre 65 % y 80 %, superiores a las de Estados Unidos o Chile, donde oscilan entre 60 % y 27 %. En ahorro individual, la tasa de reemplazo es más baja que la de esos países, con alrededor de 35 % si cotiza durante 25 años y posibilidad de subir a 62 % si cotiza durante 35 años, con una tasa de rentabilidad de 4 %; sin embargo, con la tendencia actual decreciente de la tasa de rentabilidad las tasas de reemplazo pueden ser menores.

También asegura: “Definitivamente es más costoso para el país eliminar Colpensiones que plantear reformas en el funcionamiento del sistema público de pensiones, ya que los más jóvenes tendrían que hacerse cargo del pago de sus cotizaciones y del déficit que habría en el Gobierno”.

Si se le da el golpe de gracia al Régimen de Prima Media con prestación definida ―RPM―, que es el mecanismo mediante el cual los afiliados o sus beneficiarios obtienen una pensión de vejez, invalidez o sobrevivientes o, en su defecto, la indemnización sustitutiva, también denominada “devolución de saldos”, según lo establecido en la ley, se ocasionaría un costo fiscal deficitario para el Gobierno en el mediano plazo, ya que Colpensiones tendría que pagar las mesadas vigentes, pero no recibiría cotizaciones por nuevos afiliados”, acota el investigador Eduardo Sarmiento Gómez.

Más claro aún, dice el profesor Sarmiento, “la propuesta es que los trabajadores que ganen hasta un salario mínimo hagan parte de Colpensiones y que los que superen esta cifra en sus sueldos acudan a los portafolios privados”.

Cuando se le pregunta al estudioso si cree que su propuesta va a tener eco en este Gobierno, asegura: “Puede suceder cualquier cosa, pues, como decía antes, la tendencia es a creer que se debe marchitar el sistema público, pero, en todo caso, nosotros consideramos que nuestra reforma es mejor. Ahora bien, vemos con buenos ojos el hecho de que el Ministerio de Hacienda está siendo juicioso en la tarea de investigar con un grupo de trabajo con el que se reúne periódicamente, lo que nos hace pensar que sí nos escuchan”.

Para él como colombiano, profesor e investigador, lo más importante de este trabajo es la propuesta de mantener ambos sistemas en las pensiones. “Eso es lo fundamental y lo que nos interesa que se tenga en cuenta, por eso estudiamos y partimos de los casos de Estados Unidos y Chile, sistemas de los que se pueden aprovechar diferentes aspectos”.

La reforma propone, además del componente importante del salario mínimo en el sistema público y de los salarios que lo exceden en el privado, otras propuestas como aumentar la edad de pensionarse para los nuevos cotizantes y los que les falta veinte años para pensionarse, aumentar la tasa de cotización en 2 % y reducir las semanas. “Eso de reducir las semanas se da también para los nuevos y para los que les falta 20 años para pensionarse; mientras aumentar la tasa de cotización se propone inmediatamente. Además, también proponemos que se tengan en cuenta más a los pobres en el programa de Colombia Mayor y en los Beps”, concluye el profesor Sarmiento.

Ahora bien, si la propuesta es aceptada en el seno del Gobierno, podríamos estar en el grupo de países al que pertenecen Dinamarca, Holanda, Australia, Suiza, Suecia, Estados Unidos o Chile, que cuentan con los sistemas de pensiones más sostenibles y confiables del mundo.

Comienza la cuenta regresiva…

*Las opiniones aquí expresadas corresponden únicamente al profesor e investigador Eduardo Sarmiento Gómez y, por lo tanto, no comprometen al Banco de la República ni a la Escuela Colombiana de Ingeniería.

 

De pensiones y más…

Eduardo Sarmiento Gómez 
 ¿Cuántos pensionados existen actualmente en Colombia?  En 2018, los pensionados fueron 1,5 millones.
 ¿Cuántos en el régimen de prima media y cuántos en los fondos privados?  En 2018, los pensionados fueron 1,3 millones en el RPM (público) y 150.000 en el RAIS (privado).
¿Cuánto recibe mensualmente el Estado por cotizaciones de pensiones y cuánto desembolsa? Para 2018, la diferencia entre desembolsos y cotizaciones ocasionó que el Estado trasladara el 0,9 % del PIB a Colpensiones. Si a lo anterior adicionamos las transferencias de FOPEP, Fuerza Pública, Magisterio y otras, alcanzan el 3,4 % del PIB.
 ¿Cuántos colombianos cotizan por debajo del salario mínimo?  De los afiliados, cotizan 64,9 % debajo del salario mínimo en el RAIS y 91,6 % por debajo de dos salarios mínimos en el RPM.
Si la reforma del documento pasa, ¿cuántos pensionados con salario mínimo entrarían a los fondos privados y cuántos a Colpensiones? Los nuevos cotizantes –los cuales son diferentes a los nuevos afiliados– serían a los que les falta más de 20 años para pensionarse y vienen del RAIS, además de las personas que ingresan al mercado laboral y comienzan a cotizar. Los cotizantes que vienen del RAIS serían 3,5 millones.
A su vez, ¿cuántos pensionados, de más de un salario mínimo, entregaría Colpensiones a los fondos privados? De Colpensiones a los fondos privados pasarían 500.000, los cuales cotizan más de un salario mínimo en los 1,4 millones cotizantes a los que les falta más de 20 años para pensionarse. Debe mencionarse que estos 500.000, con la reforma propuesta, cotizarían en el RPM hasta un salario mínimo y en el RAIS, en lo correspondiente a más de un salario mínimo. Además, es posible que, de los 1,4 millones, algunas personas coticen, a veces un salario mínimo, y en otras ocasiones, más de un salario mínimo, como en el caso de los independientes.
¿Cómo puede ser que al mismo tiempo se aumente la edad para pensionarse, pero se reduzcan las semanas cotizadas? Para pensionarse, las semanas cotizadas y la edad son dos requerimientos diferentes; por lo tanto, es posible que alguien cumpla la edad, pero no las semanas cotizadas, lo cual implica que al reducir las semanas cotizadas se facilita acceder a la pensión.
¿Cuál es la proyección de pensionados para los próximos 25 años? Con la tendencia actual del aumento en los afiliados y teniendo en cuenta que 4,9 millones de personas tenían más de 62 años en 2017, para los próximos 25 años el Gobierno debe estar preparado para el aumento de los pensionados y coberturas por encima de 40 %.